¡¡¡ Bienvenid@s al rinconcito de mi alma !!!
En esta ocasión quiero compartir un relato que nos hará reflexionar:
El niño y la rosa con tallo verde
El niño y la rosa con tallo verde |
“Una vez el pequeño niño fue a la escuela. Era muy pequeñito y la
escuela muy grande. Pero cuando el pequeño niño descubrió que podía ir a
su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz.
Una mañana, estando el pequeño niño en la escuela, su maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes. Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar.
Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores. ¡Qué bueno! - pensó el niño, - me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores.
Pero la maestra dijo: - Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde.
El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la
suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo
nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de
su maestra.
Dibujo infantil-El niño y la rosa con tallo verde |
Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer algo con barro. ¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro.
Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a moldear un plato. ¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños.
Pero la maestra dijo: -Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato. -Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar. El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo. A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra.
Plato de barro-El niño y la rosa con tallo verde |
Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a
hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que
surgían de sus propias ideas.
Ocurrió que un día, su familia, se mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela. En su primer día de clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno pensó el pequeño niño y esperó que la maestra le dijera qué hacer.
Pero la maestra no dijo nada, sólo caminaba dentro del salón. Cuando llegó hasta el pequeño niño ella dijo: ¿No quieres empezar tu dibujo? Sí, dijo el pequeño ¿qué vamos a hacer? No sé hasta que tú no lo hagas, dijo la maestra. ¿Y cómo lo hago? - preguntó. Como tú quieras contestó. ¿Y de cualquier color? De cualquier color dijo la maestra.
Si todos hacemos el
mismo dibujo y usamos los mismos colores, ¿cómo voy a saber cuál es
cuál y quién lo hizo?
Yo no sé, dijo el pequeño niño, y comenzó a
dibujar una flor roja con el tallo verde.”
¡ Creo que a buen entendedor... pocas palabras bastan !
Creatividad infantil-El niño y la rosa con tallo verde |
Por favor, que nada ni nadie robe vuestra creatividad
ni corte vuestras alas...
porque solo alzando el vuelo sentiréis la verdadera libertad.
Un abrazo,
Rosa Macías
¡¡¡ FELICES FIESTAS !!!